Quién es Luzabril
"Una canción vale más que una estadística.
Una emoción real vale más que cualquier algoritmo."
Mi nombre es Luzabril y llevo más de 21 años recorriendo un camino artístico que nunca se pareció al de nadie más. Un camino construido desde la independencia, la perseverancia y la necesidad de transformar las emociones en canciones.
Comencé mi carrera solista en Buenos Aires en 2005 con el lanzamiento de Ecléctica. Vinieron Cazador de Sueños y una serie de obras que fueron definiendo una identidad propia dentro del rock alternativo, el hard rock, el metal melódico y las atmósferas cinematográficas que hoy forman parte esencial de mi universo creativo.
Durante estos años compartí escenarios internacionales, lancé videoclips, desarrollé proyectos audiovisuales y fui construyendo una comunidad que encontró en mis canciones un espacio de refugio, reflexión y compañía.
Cuando tenía diez años perdí a mi madre, Lucy. Con el tiempo descubrí que la música podía convertirse en un puente. Hoy su recuerdo vive en muchas de mis canciones como un homenaje silencioso — una reconciliación con el pasado y una forma de abrazar a la niña que todavía sigue aprendiendo a sanar.
Hace más de veintisiete años elegí el vegetarianismo por amor, respeto y convicción. Los animales me enseñaron empatía, resiliencia y una manera diferente de habitar el mundo.
En marzo de 2020, atravesé una de las pérdidas más profundas de mi vida. De ese dolor nació Vivir Sin Ti — una obra creada desde la ausencia y el amor, reconocida internacionalmente y que abrió una nueva etapa en mi desarrollo audiovisual.
Con esa misma visión nació Tadeus Animal, una productora creada desde la experiencia de quien conoce las dificultades del artista independiente. Y luego el Tadeus Film & Music International Festival, un espacio global para cineastas, músicos y creadores.
Hoy me encuentro en una nueva etapa. Una que comenzó con Tempestad y continuará con el lanzamiento de un nuevo single el próximo 1 de agosto — antesala del álbum más personal que he realizado hasta ahora: Karmen.
Después de más de dos décadas, sigo sintiendo la misma necesidad que me impulsó a comenzar. Crecer. Aprender. Superarme. Seguir creando aun cuando sería más fácil rendirse.